En las orillas del Golfo de Tarento, bañada por las aguas del Mar Jónico, se yergue Síbaris, la colonia de la Magna Grecia.
El refinamiento de sus habitantes, los sibaritas, trascendió los tiempos y las sociedades para identificar a las personas que buscan apreciar y disfrutar de la sensualidad, el buen gusto y la calidad, mediante la satisfacción de una básica necesidad: la alimentación.